Era ese hombre de manos cuarteadas

De mucho vivido, de historias contadas.

De experiencias miles, de millas andadas;

 Hijos, nietos…Y de tierras otorgadas.

 Campo, de sus familias sacrificadas.

De una juventud desvanecida,

Con su cabeza poco tupida.

De cejas blancas muy pobladas

Y unas piernas lentas y agotadas.

Agradeciendo, cada día de vida.

Era una vista de lejos obnubilada,

Un rosario de arrugas siendo pellejo.

Una vivencia de suela desgastada

Mayor, comúnmente… llamado viejo;

De orejas más grandes y nariz afilada.

Era décadas en siglo convertidas

De altura en hueso, por peso reducidas.

Era aquel señor… reliquia de momentos,

De avances por el hombre y las tecnologías.

Era sabio en mencionar relatos de los tiempos

Del que se emocionaba, al recordar sus días.

Era el que despidió familiares queridos

El que le dijo adiós incluso a los amigos.

El que gozó de risas y alborotos

Quien cambio la peseta con desconsuelo

Por un euro, que le dio nombre de abuelo.

Tercera edad, dejando aquel mozuelo,

De vitalidad plena y vida colorida.

Quien  en su bolsillo lleva un pañuelo

Y su salud con años, ya esta dolorida;

Más teme por ser viejo… ver su partida.

5 comentarios en “EL VIEJO

  1. En los viejos se esconde la sabiduría, por eso que en la biblia se nos invita a respetarlos y cuidarlos.
    Lo triste es que a esa edad tan avanzada, muchos son olvidados y también ignorados.
    Tu poesía me hizo reflexionar y me ha gustado mucho.
    Mis respetos por las personas mayores.
    Un abrazo Silvia y besos

    Le gusta a 1 persona

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s