Su salero obstruía las arterias, paralizaba el corazón; le sazonaba sus días de alegrías en un mundo insípido sin ella.

2 comentarios en “Salero

  1. Que bien lo has hecho, y vaya que nos encanta poner sazon, y por qué no, una pizca de sal a la hora de almuerzo. Muy bien SILVA me gusta leerte, te mando un gran abrazo con mucho cariño, saludos

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