• Bueno creo que ya estamos-
  • Yo llevo un rato esperándole señorito-
  • Pues enhebra bombón que nos vamos a cenar-

 

 

Salimos ambos por aquel pasillo de piedras bastante despistados al fin, alcanzamos llegar al restaurante, por las amables indicaciones en recepción.

 

Atendidos por un metre una carta de exquisiteces se puso ante nuestros ojos, cada plato elegido era para estrella Michelin después de una cena maravillosa repleta de sonrisas, volvimos hacia nuestra habitación nuevamente.

 

Al abrir la puerta el hotel se había encargado de modificar las cosas, la chimenea estaba prendida, la bañera hidromasaje estaba llena de agua con espuma, pétalos y velas alrededor.

 

La cama tenía de nuevo pétalos pero puestos con otro dibujo diferente y bombones alternados.

 

Había junto al champan una pequeña cesta muy apetecible de frutas, y también habían cambiado el hielo de la cubitera.

 

  • Eres todo mío en esta habitación de cuento – Me decía con una sonrisa infinita Paz.
  • Bueno mi vida somos todo nuestros para disfrutar de todo esto-

 

Javier puso música en su móvil y fue poco a poco quitándose la camisa y el resto de prendas, que aunque Paz no se podía contener y quería solo ella desvestirlo él, se encargó de frenarla.

 

Únicamente se quedó vestido por el bóxer y entonces ella besando su cuello y su torso le sentó.

 

Cambiando la música del móvil se puso muy eróticamente a bailarle la danza del vientre, mientras que poco a poco se iba quedando también totalmente desnuda, cogiendo una de las medias de su muslo rodeó la cabeza de Javier que la dirigió hacia sus pechos.

 

La habitación estaba totalmente cálida con la chimenea prendida y nuestros juegos iban subiendo cada vez más la temperatura.

 

La bañera envolvió dos cuerpos que jugaban entre la espuma, que se revolcaban en las burbujas, mientras que el champan les volvía más traviesos, bañando con sus burbujas el interior de su cuerpo.

 

Cada rincón de mi cuerpo fue con una lengua habilidosa enaltecido, cada recoveco de su cuerpo fue con mi boca… lubricado.

 

Cada cueva fue explorada con mi sexo, engrandecido del deseo de sus manos, de sus labios, de su sexo, de un recto que abrazado fue estrechado.

 

Su agitación se complació repetidas veces, mientras que Paz controlaba mi ritmo y gemidos para parar sus juegos, manteniéndome erecto para ella.

 

Y así entre la hoguera fogosa convertida en una chimenea que había devorado los leños, convirtiéndolos en brasas; los dos acabamos complacidos y extasiados, estrechando nuestros cuerpos, convirtiéndonos en uno solo que relajado… se besaba.

 

Ambos durmieron plácidamente toda la noche.

 

Paz se levantó vital sobre las 8:00 mientras que se metía en las sábanas haciendo que vitalmente también me levantara yo. Y el nombre en el letrero de nuestra habitación PASION, se quedo corto para un amanecer esposado de mi dueña, que me utilizó y se abasteció de mí  como un surtidor, llenándose en todos los sentidos.

 

La ducha espabiló dos cuerpos devorados, para de ese modo; reponer fuerzas en el desayuno.

 

  • Yo ya estoy preparada cariño y… me muero de hambre-
  • Déjame descansar vampiresa-
  • Jajaja digo de comer que tengo muchas ganas de reponer fuerzas bichito-
  • Ya estoy, cuando quieras-

 

Un buffet nos esperaba para alimentarnos y tranquilamente desayunamos.

 

En la mañana le había indicado a Paz que se pusiera de sport ya que recorreríamos aquel precioso pueblo.

 

Y la ruta de senderismo entre el campo, los árboles, los caballos y el encantador lugar se alargó hasta las 12:30 que teníamos que encontrarnos de nuevo en el hotel.

 

  • Señorita pase usted primero –

 

La dije abriendo la habitación.

Unos albornoces blancos con sus zapatillas estaban esperándonos justo entrar.

 

  • Esto es una caja de sorpresas – Me dijo Paz maravillada.
  • Te metí en el bolsillo interno de la maleta un bañador así que prepárate-

 

No estábamos parando de disfrutar de nuestro fin de semana y cuando nos queríamos dar cuenta estábamos en un íntimo Spa con un magnífico circuito termal, con duchas de contraste, pediluvio, sauna, baño turco y un hilo musical que nos acompañaba en la hora y media para nosotros.

Realmente, nos metimos en el circuito termal; con las mejores intenciones de relajarnos y disfrutar de aquel momento pero, la privacidad sacaba en ambos el diablo que tenía ganas de trastear, mecidos en esa agua cálida.

Anuncios

13 comentarios en “Paz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s